En Imatia creemos que hoy en día ya no es suficiente con que una aplicación funcione, tenga buen aspecto y cumpla una serie de requisitos funcionales. En el trabajo, las personas utilizan las aplicaciones de manera intensiva y dependen de ellas para alcanzar sus objetivos diarios y sus ambiciones. Y con todas las apps y servicios a los que los usuarios están constantemente expuestos, las expectativas no podrían ser más altas. Nosotros aspiramos a crear software que enganche a los usuarios hasta tal punto que les encante utilizarlo en su día a día, haciéndoles más productivos y felices en el trabajo. En nuestra experiencia, estas son las 5 virtudes clave que hacen que nos enamoremos de una aplicación.

Atractiva

Cuando se trata del amor, todos sabemos la diferencia entre agradable y atractiva. Nosotros aspiramos a conseguir experiencias de usuario que hagan que la gente diga “wow” y les haga sentir que alguien detrás del software también les quiere. Las aplicaciones atractivas no son llamativas sino simples, elegantes e intuitivas. Por la misma razón que las personas trabajan mejor en entornos que son preciosos, inspiradores y confortables, las organizaciones de todos los tamaños deben intentar crear entornos de trabajo virtuales que sean cautivadores y excitantes.

 
 

Rápida

Vale, te puedes enamorar de alguien con el tiempo, pero nada supera al amor a primera vista. La velocidad lo es todo en el entorno empresarial actual. Las aplicaciones deben arrancar rápido y tener tiempos de respuesta muy cortos, especialmente cuando los usuarios están en movimiento e incluso cuando se manejan grandes volúmenes de datos. Añadir nuevas funcionalidades también de ser una experiencia rápida e indolora, especialmente en grandes organizaciones donde los usuarios pueden estar en lugares remotos.

Efectiva

Más allá del amor a primera vista, las relaciones de larga duración deben tener sentido práctico. Al final del día, el objetivo es lograr hacer las cosas con el mínimo esfuerzo posible, y solo amamos a las cosas que nos ayudan a conseguirlo. Para mantener viva la llama del amor, las aplicaciones deben evolucionar y continuar sorprendiendo a los usuarios con nuevas funciones y capacidades.

 
 

Fiable

¿De qué sirve el amor si no puedes contar con él cuando más lo necesitas? Las aplicaciones tienen que ser escalables y seguras. El amor también tiene mucho que ver con la libertad y la confianza. Los usuarios necesitan acceder a información y funcionalidad disponible en otros sistemas y servicios, que pueden estar dentro o fuera de tu organización. Hacer esto de manera efectiva solo es posible si tu aplicación puede ser integrada con sistemas de terceros de manera segura y transparente.

Flexible

Las aplicaciones adorables también deben combinar la facilidad de uso con la potencia, de manera que los usuarios puedan cambiar cosas sencillas como el aspecto y la distribución de las pantallas, pero también debería resultarles relativamente fácil analizar y presentar la información en formas alternativas y esclarecedoras. Implementar aplicaciones de negocio puede requerir inversiones económicas y organizativas considerables, así que la mayoría de los directivos quieren obtener un retorno sobre la inversión durante el máximo tiempo posible. Esto ocurre en medio de un entorno competitivo cambiante, en el cual nuevos retos de negocio y tecnológicos deben ser rápidamente abordados. Por lo tanto, las aplicaciones deben ser fáciles de evolucionar y no depender demasiado de las tecnologías empleadas.

 

Software que enamora